En muchos mercados de América Latina, la poca digitalización está profundamente arraigada; tanto así que, en zonas rurales, se estima que entre el 60 % y el 70 % de los comercios minoristas de barrio todavía operan únicamente con efectivo. Por eso, Mastercard está trabajando con distribuidores de bienes de consumo como CBC para llevar los pagos digitales a los micronegocios en toda la región.
Con esta alianza estratégica, los dueños de establecimientos pueden pagar fácilmente sus refrescos o snacks sin necesidad de usar efectivo — en su lugar, utilizan una tarjeta Mastercard de marca compartida, ya sea haciendo clic en un enlace de pago dentro de una app o con solo acercar la tarjeta al momento de la entrega. Al pagar con tarjeta, acumulan puntos que pueden canjear por inventario. Además, con el apoyo de representantes de ventas de distribución de su confianza, reciben capacitación para implementar la tecnología y aprovechar sus beneficios sin complicaciones. Es una forma fluida e intuitiva de digitalizar sus operaciones, que aprovecha el elemento humano de los negocios a través de relaciones interpersonales con los equipos de ventas locales.
Al pagar de forma digital, los los dueños de negocios también construyen historial crediticio, lo que les da la posibilidad de solicitar préstamos para su negocio. La falta de acceso a este tipo de financiamiento ha sido, durante mucho tiempo, una de las principales barreras para el crecimiento de las pequeñas empresas. Con préstamos, pueden expandirse abriendo nuevos locales y contratando más empleados. Y una vez que se sienten cómodos con los pagos digitales, muchos también comienzan a aceptar tarjetas de crédito de sus propios clientes. Este cambio es clave, ya que les permite aumentar sus ventas, mejorar la seguridad y, además, ahorrar tiempo valioso que antes dedicaban a contar efectivo y desplazarse hasta el banco.
Las CPG también se benefician. Por ejemplo, si un dueño de una tienda de abarrotes no tiene efectivo disponible cuando llega el camión del distribuidor, puede que la empresa CPG se quede con inventario no vendido de forma inesperada.
Con una solución digital, las empresas CPG pueden tener la seguridad de que las entregas no serán rechazadas, lo que mejora tanto la gestión del flujo de caja como las operaciones logísticas. Además, pueden reducir otros costos, como seguros, cajas fuertes para almacenar efectivo en los camiones o almacenes, y otras medidas de seguridad adicionales.
Y las ventajas para las empresas CPG van mucho más allá de lo operativo. Las compañías pueden diferenciarse de la competencia al ofrecer tarjetas para pequeños negocios acompañadas de un programa de lealtad. Estos programas fortalecen la fidelidad a la marca y pueden generar un aumento en las ventas.
Los conocimientos generados a partir de los pagos digitales con tarjeta de crédito también brindan a las empresas CPG acceso a una gran cantidad de datos nuevos y confiables sobre sus clientes. Esta información les permite mejorar el servicio al cliente, innovar con productos y servicios personalizados, y realizar estrategias de marketing más efectivas, lo que en última instancia contribuye positivamente a sus resultados financieros.
En el marco de la celebración del Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de las Naciones Unidas, el pasado 27 de junio, Mastercard espera continuar con esta labor crucial de conectar a las pequeñas y medianas empresas con los proveedores de bienes de consumo (CPG), ayudando a que todos prosperen en la economía digital.
Soluciones como estas crean un modelo a seguir para que otras industrias puedan fortalecer su resiliencia, impulsar el crecimiento y ayudar a transformar economías enteras en motores de crecimiento más inclusivos y eficientes.
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