La tercera tendencia agrupa dos abordajes, Fincare y FImpact. Ambas impactan en el cliente pero también en la comunidad donde está.
El segmento Fincare pone la tecnología al servicio del cliente para mejorar su "salud financiera". Desembarcado en América Latina, N26, uno de los más famosos bancos digitales de Europa, identifica una necesidad y diseña productos y servicios en colaboración con sus clientes para ayudarlos a manejar mejor sus finanzas personales. A través de una jornada de contenidos (con videos, cuestionarios) y mediante el acceso a herramientas que permiten observar su comportamiento financiero, N26 orienta al cliente en el manejo de sus finanzas y hasta le ofrece recomendaciones.
La tendencia FImpact, en cambio, se guía más por los criterios ESG (Environmental, Social and Governance). Impact Bank de Brasil, por ejemplo, invierte un porcentaje de todas sus ganancias en fondos de impacto local en las comunidades donde tiene negocios. En todas aquellas regiones donde otros no llegan por escasa digitalización ellos instalan el mensaje de que, cuanto más uses su tecnología, más impacto vas a generar en tu comunidad.