Pequeñas empresas
25 de junio de 2026
Fabiola con una de sus empleadas, Angie, encargada del soporte de costura, en su tienda de ropa deportiva en Lima. (Cortesía de CARE Perú)
Fabiola, de origen venezolano, llegó a Perú hace ocho años en busca de estabilidad y un futuro para su hija. Encontró trabajo en Gamarra, el distrito textil y de confección más grande de Lima, y ascendió desde vendedora hasta gerente de tienda. Esos años Become una educación informal sobre cómo funcionaba realmente el mercado de la confección: cómo leer la demanda, gestionar el inventario y ganarse la confianza del cliente.
Al mismo tiempo, ella y su socio comenzaron a vender productos en mercados locales durante sus horas libres, comenzando antes del amanecer y terminando tarde en la noche. Invirtieron aproximadamente 100 USD en inventario, y los ingresos de cada venta se reinvertían en el negocio. Ella también buscó capital para crecer. Pero como emprendedora migrante, Fabiola carecía del historial crediticio que requerían los prestamistas formales, a pesar de dirigir un negocio legítimo con una fuerte capacidad de pago.
El sistema no tenía lugar para ella, hasta que Emprendiendo Mujer lo tuvo. Es un producto de crédito desarrollado para mujeres empresarias por Financiera Confianza en asociación con Strive Women, un programa de Mastercard Strive dirigido por CARE. Ofrece pequeños préstamos (el primero de Fabiola fue de unos 80 USD) y, con un pago rápido, estos emprendedores pueden establecer un historial crediticio y Become elegibles para montos progresivamente mayores.
"Ese primer préstamo fue pequeño, pero para mí significó confianza”, dice Fabiola. “Alguien finalmente creyó en mi negocio."
Junto con el acceso al crédito, Fabiola participó en los talleres empresariales de Strive Women que la ayudaron a perfeccionar sus habilidades de gestión financiera y marketing, y a abordar su negocio con una estrategia más deliberada para el crecimiento y la inversión. Ahora su negocio, Fashion & Sport, tiene su propia tienda, empleados y clientes en todo Perú.
La ambición que la llevó a Perú no ha disminuido. Espera abrir locales adicionales, expandirse a Gamarra, desarrollar nuevas líneas de productos y, finalmente, llegar a mercados internacionales en toda Latinoamérica, incluyendo algún día abastecer a clientes en Venezuela desde una base de producción en Perú.
Pero su mayor sueño sigue siendo el mismo que el día en que llegó: construir un futuro donde su hija pueda prosperar de forma independiente y segura, sabiendo que la oportunidad es algo que se crea mediante el trabajo duro, el coraje y la determinación.