6 de abril de 2026
Durante la última década, la inclusión financiera ha logrado un progreso notable, con un aumento drástico en la titularidad de cuentas a nivel mundial, conectando a miles de millones de personas con el sistema financiero formal. Sin embargo, el acceso por sí solo ha demostrado ser insuficiente. El desafío que nos define hoy es llevar a los consumidores desde el acceso hacia un uso significativo y constante, y, en última instancia, hacia el bienestar financiero.
Este cambio no solo es fundamental para la resiliencia del consumidor, sino también un poderoso motor de crecimiento empresarial sostenible; ambos impulsan el nuevo compromiso de Mastercard de conectar y proteger a 500 millones de personas y pequeñas empresas en su camino hacia el bienestar financiero para 2030.
Un nuevo libro blanco de Mastercard analiza datos de transacciones seudonimizadas, perspectivas de los consumidores e indicadores de bienestar financiero de cuatro instituciones financieras que operan en diversos contextos de mercado: Access Bank de Nigeria, Banreservas de la República Dominicana, Nubank de Brasil y RCBC en Filipinas. Utilizando un marco de bienestar financiero común en el que los consumidores progresan desde el acceso al uso, la seguridad y el bienestar, el estudio examina cómo las diferentes estrategias, productos y condiciones del mercado influyen en si los consumidores avanzan o se estancan a lo largo de sus trayectorias financieras. En todos los mercados y modelos de negocio, surgen tres perspectivas consistentes.
Una incorporación sencilla e intuitiva y la exposición temprana a productos relevantes (como tarjetas prepagadas, tarjetas de débito o pago de facturas) aumentan significativamente la probabilidad de un uso sostenido y la adopción de múltiples productos.
Los consumidores profundizan su compromiso cuando los sistemas financieros son confiables, seguros y están reforzados por la presencia de la comunidad, ya sea a través de infraestructura física, referencias o atención al cliente visible.
La educación contextual, los estímulos conductuales y las pequeñas recompensas oportunas ayudan a los consumidores a generar confianza, desarrollar hábitos financieros saludables y avanzar hacia comportamientos financieros más avanzados.
Los datos muestran que los consumidores que demuestran un uso constante generan un volumen bruto en dólares de 2.9 a 6.8 veces mayor en comparación con aquellos que solo tienen acceso básico, lo que subraya el fuerte vínculo entre los resultados de salud financiera y el desempeño comercial.
A pesar del creciente acceso digital, muchos consumidores siguen estancados debido a la baja confianza en los sistemas o la seguridad, las brechas en la atención al cliente, la comprensión incompleta de los productos financieros y una infraestructura inadecuada. El estudio también destaca estrategias adaptadas a diferentes tipos de instituciones financieras, desde fintechs nativas digitales hasta bancos establecidos, al tiempo que enfatiza las prioridades comunes.
La inclusión financiera no es un hito único, es un camino. Las instituciones que guían intencionalmente a los consumidores desde el acceso hasta el uso seguro y la salud financiera a largo plazo pueden generar un impacto social significativo mientras impulsan un crecimiento empresarial duradero.