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Innovación

29 de mayo de 2026

    

Ir lejos: cómo los robots están redefiniendo el movimiento

Un robot humanoide terminó una media maratón en Pekín en solo 50 minutos y 26 segundos, superando el récord mundial humano en esa misma distancia.

A man wearing an exoskeleten bends over to lift something in  an industrial building site.

Enrique Segura

Senior Specialist,

Digital Marketing,

Mastercard

En tecnología

In Tech es nuestra sección habitual que destaca de qué habla la gente en el mundo de la tecnología —desde criptomonedas y NFT hasta ciudades inteligentes y ciberseguridad. 

 

El distrito de Yizhuang en Pekín (también conocido popularmente como Beijing E-Town) fue sede recientemente de la segunda edición de la media maratón robótica, una competencia diseñada específicamente para llevar la robótica humanoide más allá de las breves demostraciones tecnológicas coreografiadas. El evento contó con miles de humanos compitiendo en la misma ruta, operando y maniobrando los robots mientras corrían en carriles separados a su lado. Los robots no estaban allí para demostrar que pueden ser mejores que los humanos, sino para mostrar cómo pueden operar de manera confiable en actividades de alto impacto y larga distancia, como correr.

¿Por qué esto importa a un nivel práctico? Porque la resistencia ahora también está a escala. Un robot que puede correr durante una hora puede potencialmente caminar durante horas (o días) en una fábrica, almacén o sitio de desastre, entornos donde la estabilidad, la navegación y la eficiencia energética pueden transferirse a escenarios industriales reales.

La participación de este año fue mayor que la del año pasado (aproximadamente 21 robots humanoides) con más de 100 robots participando en el evento, con robots que iban desde navegadores totalmente autónomos hasta unidades guiadas de forma remota. También hubo participación internacional en la competencia, incluyendo Alemania, Francia, Portugal y Brasil, aunque los equipos chinos acapararon la mayor parte de la participación.

Los organizadores utilizaron reglas que podían favorecer la autonomía, incluida la multiplicación por 1.2 de los tiempos de finalización de los equipos de robots controlados a distancia, una medida que, según Liang Liang, subsecretario general del Instituto Chino de Electrónica, tenía como objetivo «fomentar la investigación y el desarrollo de la navegación autónoma».

El robot Lightning, desarrollado por la empresa china de teléfonos inteligentes Honor, fue el destacado en la categoría autónoma, al terminar la media maratón en solo 50 minutos y 26 segundos. El récord mundial actual en manos de un humano fue establecido por el medallista olímpico ugandés Jacob Kiplimo en 57 minutos y 20 segundos, siete minutos más que su contraparte androide. Impresionante si consideramos que hace apenas un año, a estos mismos robots les tomó dos horas y media completar esta misma distancia.

Pero esta carrera seguía siendo desordenada, como suelen ser otras pruebas de ingeniería, con varios robots tropezando en el camino, desviándose hacia las barreras y necesitando ayuda de sus equipos a lo largo del recorrido. Incluso el robot ganador chocó contra una barricada cerca del final de la carrera y necesitó ayuda para levantarse antes de terminar. Pero lo que quedó claro es que los avances en la industria robótica han dado un gran paso en comparación con el año pasado. Este año, varios de los favoritos registraron tiempos que los corredores humanos profesionales soñarían con alcanzar.  

 

Yo, robot (exoesqueleto)

En paralelo con los robots humanoides que se prueban en pistas de carreras, existe otra rama de la robótica centrada en asistir al propio cuerpo humano: los robots vestibles o exoesqueletos. Si la media maratón en Pekín mostró hasta dónde pueden llegar los robots por sí solos, los exoesqueletos muestran cómo la robótica puede ayudar al movimiento humano en la vida cotidiana y en el trabajo. En el CES 2026 a principios de este año, las empresas utilizaron el escenario para presentar sistemas vestibles que son más ligeros, más adaptables y cada vez más diseñados para el uso en el mundo real en lugar de solo para pruebas industriales o clínicas.

Por ejemplo, RoboCT, una empresa de robótica de China, presentó su serie de exoesqueletos GoGo. Con un peso de aproximadamente 5 lb por lado, sin contar la batería, el sistema incluye modos adaptativos como caminar, estar de pie/sentado, giro de cadencia y asistencia de balanceo. Más importante aún, refleja un cambio más amplio en la robótica vestible: los dispositivos que antes estaban confinados principalmente a entornos de rehabilitación están siendo reimaginados como herramientas más ligeras y prácticas para la movilidad y el apoyo diarios.

Otro ejemplo provino de Ottobock a través de su división SuitX, que presentó el IX Back Volton en el CES 2026. El exoesqueleto a batería está diseñado para apoyar la zona lumbar durante el levantamiento y la flexión repetitiva, utilizando sensores para rastrear el movimiento y ajustar el soporte en tiempo real. Diseñado pensando en tareas laborales, este exoesqueleto aporta ergonomía y soporte en tiempo real a entornos físicamente exigentes.

En conjunto, todos estos sistemas apuntan a un cambio más amplio en la robótica. La industria ya no solo intenta construir máquinas que se muevan más como los humanos; también está creando tecnología que ayuda a los humanos a moverse mejor por sí mismos. Y esta puede ser una de las señales más claras de que la robótica se está convirtiendo menos en un espectáculo y más en un uso práctico y parte de la vida cotidiana.