Las aerolíneas podrían ver lo “gratuito” como una ventaja competitiva, pero deben tener claro qué es un regalo puro y qué ofertas “freemium” les darían una ventaja. El uso de la experimentación empresarial puede apoyar los esfuerzos de las aerolíneas al permitirles realizar pruebas en pequeñas porciones y ver cómo funciona la oferta. Si el resultado es positivo, entonces tiene sentido escalar. Si es negativo, lo mejor es volver a la oferta original.
Tomemos el Wi-Fi como otro ejemplo. Las aerolíneas podrían ofrecer Wi-Fi gratuito solo para mensajería o restringirlo a una parte del vuelo o a un uso de datos específico. Por ejemplo, una aerolínea con sede en Taiwán ha proporcionado 30 minutos de Wi-Fi gratuito para todas las clases de cabina. Pero Singapore Airlines ha ofrecido Wi-Fi gratuito para Suites, Primera Clase y Clase Ejecutiva (así como para miembros de PPS Club, tarjetahabientes suplementarios y miembros de KrisFlyer).
Una vez que la aerolínea tiene clientes usando su Wi-Fi, el cliente aún se sentirá restringido en comparación con la forma en que suele usar su teléfono inteligente, lo que crea una oportunidad para ofrecer planes de Wi-Fi adicionales, como acceso a datos ilimitados (más allá de mensajes o la duración total del vuelo). ¿Cuál es más rentable a corto plazo? ¿Y cuál es más rentable a largo plazo? El enfoque en el cliente es parte de la ecuación, pero las aerolíneas también buscan estimular el uso de otros planes, apuntando a una mayor rentabilidad en torno a ese pasajero.