Las crisis de ciberseguridad se refieren a incidentes que afectan a la confidencialidad, la integridad o la disponibilidad de uno o más activos de una organización.
Las crisis cibernéticas suelen atribuirse a la acción humana, ya sea deliberada, como los ciberataques (malware, ingeniería social, denegación de servicio, etc.), o accidental, en casos como la negligencia interna. Sin embargo, a menudo las crisis también pueden estar causadas por desastres naturales como inundaciones o huracanes que afectan a la disponibilidad de los activos.
Los planes de gestión de crisis cibernéticas son desarrollados por las organizaciones para gestionar un incidente cibernético antes, durante y después de que ocurra. Por lo general, contendrán elementos de respuesta a incidentes y recuperación ante desastres, con el objetivo de reducir el tiempo de inactividad de los sistemas principales, gestionar el impacto normativo y reputacional lo antes posible y garantizar la continuidad del negocio. Al nivel más detallado, las organizaciones deben preparar manuales tácticos con instrucciones sobre cómo manejar cada tipo de incidente probable. ¿Qué es un simulacro de crisis cibernética?
Un ejercicio de crisis cibernética es esencialmente una simulación en directo de los escenarios de crisis a los que es probable que se enfrenten las organizaciones. El personal pertinente que se encargaría de gestionar los incidentes de crisis cibernética según el plan de gestión de crisis se pone a prueba y se le encomienda aprovechar la tecnología y los procesos (p. ej. guías) a su disposición para resolver eficazmente el incidente de la mejor manera posible y causando un impacto mínimo en su organización.
Durante un taller de simulación, el personal accede a una plataforma web donde se explica el escenario de crisis y se realizan diferentes preguntas sobre cómo actuarían en cada etapa de la crisis. Se proporciona un conjunto de opciones de respuesta que los participantes deben seleccionar. Cada respuesta requiere una justificación y conduce a un nuevo conjunto de acciones. A continuación, las respuestas se evalúan según un conjunto de métricas de rendimiento que la organización tiene interés en supervisar. Estas pueden variar desde su cumplimiento de los manuales y la colaboración entre diferentes equipos o miembros del equipo, hasta cómo sus acciones repercuten en el valor de las acciones o la reputación de marca de la organización.
Los ejercicios pueden y deben incluir a todo el personal que de algún modo participe cuando una organización se enfrente a una crisis cibernética, empezando por los equipos técnicos como los analistas del SOC y TI, pasando por ciberseguridad y gestión de crisis, así como equipos afines como Legal y Comunicación, hasta llegar a los responsables de la toma de decisiones estratégicas, como los directivos de nivel C de la organización. Todos ellos deben ser capaces de coordinarse y colaborar eficazmente durante una crisis, lo que requiere práctica y pruebas mediante ejercicios periódicos.
Antes de que se celebre un taller de simulación, los asesores de Mastercard evaluarán el panorama de amenazas de la organización y colaborarán con su equipo de gestión de ciberseguridad para crear un escenario probable de crisis cibernética y adaptarlo a las operaciones diarias de la organización. Esto garantiza que los participantes en el ejercicio desarrollen preparación y memoria muscular para futuros incidentes con una alta probabilidad de ocurrir, a la vez que se ponen a prueba en condiciones conocidas. Mientras preparan el escenario, los asesores clasificarán las opciones de respuesta proporcionadas para cada pregunta de mejor a peor según los manuales de procedimientos de la empresa y su propia experiencia en la industria.
Durante el propio taller, los asesores presentarán y lanzarán el caso práctico, y los participantes interactuarán a través de una plataforma web. Observarán y evaluarán el rendimiento de los participantes, en relación no solo con las respuestas dadas en cada etapa de la crisis, sino también con la colaboración con el resto de miembros del equipo y su capacidad para trabajar bajo presión.
Tras realizar el taller de simulación de crisis, los asesores de Mastercard celebrarán una sesión de información para destacar las principales fortalezas iniciales y las áreas de mejora de la simulación. Una vez analizadas las respuestas de los participantes y las métricas de rendimiento, los asesores proporcionarán un informe de entrega que contendrá lo siguiente: